Qué ver en Dublín

Dublín, a pesar de su estilo decadente, está llena de vida y juventud. Durante los últimos años ha ido experimentando un gran crecimiento y cada año más jóvenes se trasladan a vivir a esta capital europea. Hoy os traigo los imprescindibles de Dublín.

Dublín es una ciudad que se encuentra en constante crecimiento. Un crecimiento brutal. Los beneficios fiscales de los que disfruta Irlanda han convertido a su capital en el sitio perfecto para que las grandes multinacionales se establezcan. Y donde hay empresas, hay trabajo y gente dispuesta a trasladarse para encontrarlo.  Este es el motivo del enorme crecimiento de Dublín. Pero que su tamaño sobre un mapa no nos engañe, el corazón de Dublín sigue siendo su centro histórico. Es aquí donde se encuentran los grandes atractivos de la ciudad.

IMPORTANTE: Free Tour

Antes de comenzar con los lugares que más merece la pena visitar, os recomiendo que hagáis uno de estos tours “gratuitos” por la ciudad. Es la mejor forma de conocer Dublín. Recorreréis la ciudad de mano de alguien que lleva mucho tiempo viviendo ahí y os explicará cada zona poniéndoos en contexto. Al acabar la visita, cada uno abonará el dinero que crea conveniente. En nuestro caso, fuimos tres personas y pagamos unos quince euros. La empresa con la que lo hicimos fue Caminando por Europa, quienes tienen tours con guías españoles.

Trinity College

Trinity College. Foto: Francisco Elorriga

Es la Universidad de Dublín y uno de los centros neurálgicos de la ciudad. Es un lugar precioso, con un parque y diferentes edificios. Entre ellos se encuentra la biblioteca, un emblemático edificio que ha salido en películas como Star Wars… Trinity College es uno de los sitios imprescindibles para visitar, un lugar lleno de historia y alguna que otra leyenda.

Ha´penny Bridge

El Puente del Medio Penique es otro de los elementos más característicos de Dublín. Este puente peatonal  pintado de blanco une las dos orillas del río Liffey. Aunque en su origen este no era su nombre, pasó a llamarse así porque era el precio que costaba atravesar el río, un pastón por cierto. Además, su forma también recuerda al canto de esta moneda. Este fue el primer y único puente de todo Dublín hasta el año 2000.

Temple Bar

Si los pubs son el alma de Dublín (y de toda Irlanda en general), Temple Bar es su iglesia. Esta zona de la ciudad es una de las más transitadas y donde mayor diversión podréis encontrar. Ambientazo, gente bebiendo, música en directo… Temple Bar debe ser, sin ninguna duda, el lugar donde deberéis terminar vuestro recorrido por la ciudad. Eso sí, preparad la cartera, la pinta de Guinness sale a 7 euros…

St. Patrick Church

Es la catedral más importante de la ciudad. Una de sus características es que fue la mismísima Guinness quien financió la reconstrucción de la iglesia. De hecho, en una de sus vidrieras puede leerse “Estaba sediento y me diste de beber”. Un poco más y ponen un arpa en el altar…

Museos

Dublín es una ciudad universitaria y, por lo tanto, cuenta con un gran número de museos. Lo mejor de todo es que muchos de ellos son gratuitos. Podemos encontrarnos el Museo del Leprechaun, dedicado a la mitología irlandesa; un museo de cera; el Museo de Historia Natural, con más de 10.000 criaturas disecadas… Hay museos para cada gusto.

Spire de Dublín

Este HORRIBLE monumento, con sus 119 metros de altura, se erige como la escultura más alta del mundo. Encima de fea, se ve desde todas partes. Y no lo digo solo yo… los dublineses odian con todas sus fuerzas esta espiga de acero. Fue construida para sustituir una estatua del Coronel Nelson (inglés) y los irlandeses no han quedado para nada satisfechos con el cambio.

Calle Grafton

Es la calle peatonal más característica de Dublín. Es un lugar con gran ambiente, repleto de músicos callejeros. También está llena de tiendas y centros comerciales.

Fábrica de Guinness

Otro de los imprescindibles de la ciudad. La mal llamada fábrica es en realidad un museo dedicado a la cerveza por excelencia de  Irlanda. Es la fábrica, sí, pero la parte que visitaremos no tiene nada que ver con la fabricación de esta bebida. A lo largo de sus diferentes planas, conoceremos de forma interactiva los procesos de creación de la Guinness. También descubriremos su historia, conoceremos a Arthur Guinness, su fundador e incluso tendremos la oportunidad de aprender a tirar la pinta perfecta. Por si fuera poco, en la última planta se encuentra el Gravity Bar, un lugar en el que podremos tomarnos una Guinness frente a las impresionantes vistas de toda Dublín.

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