El monumento más odiado de Dublín… y de Irlanda

Hoy os presento el monumento más odiado de Dublín. Una construcción tan horrible que los propios irlandeses reniegan de ella. Si pasáis por la capital de Irlanda, ni se os ocurra decir en voz alta que os gusta. Puede que acabéis nadando en el rió Liffey. Hablamos del Spire de Dubín, más conocido como The F** Spire.

Si ya habéis visitado Dublín, probablemente ya habréis visto la gigantesca escultura con forma de espiga que apunta directamente al cielo. Si todavía no habéis ido, ni se os ocurra decir que os gusta delante de un irlandés. Esta construcción, que contrasta con el resto de la ciudad, es verdaderamente espantosa, horrorosa, dantesca, un despropósito arquitectónico, la pesadilla de cualquier artista… y no penséis que soy yo quien lo dice. Estoy dejando mi opinión personal aparte. Son los propios irlandeses quienes odian con todas sus fuerzas al símbolo más alto de su país. Estamos hablando del Spire de Dublín y hoy os explico su historia.

El Spire de Dublín, con sus 120 metrazos de altura, es la escultura más alta del mundo. Su ubicación se encuentra en mitad de la Calle O´Connell, una de las calles más importantes de la ciudad. No obstante, la podréis ver desde prácticamente cualquier punto de la ciudad.  Al tamaño de esta monstruosidad hay que añadirle que las construcciones de Dublín suelen ser bastante bajas. Así que, por si fuera poco, los dublineses están obligados a ver esta espantosa construcción todos los días.

Historia del Spire

La ubicación del Spire de Dublín no es casual. Se alza donde antes se encontraba la Columna del Almirante Nelson. Nelson fue un héroe de la Marina Real Británica que destacó durante las guerras revolucionarias francesas y en las Guerras Napoleónicas. Y ya sabemos cómo se llevan los irlandeses con los británicos… Irlanda veía esta columna como un símbolo del imperialismo británico. Algo inaceptable para ellos, y mucho menos dentro de su propia capital. ¿Solución? Volar la columna por los aires.

Columna de Nelson pre-IRA

En la mañana del 8 de marzo de 1966, una terrible explosión sacudió los cimientos de la ciudad de Dublín. El IRA (Ejército Republicano Irlandés) había puesto una bomba junto a la Columna de Nelson. Los dublineses, aunque parezca increíble, únicamente se preguntaban por qué no lo habían hecho antes… Pero la bomba del IRA no cumplió totalmente con su objetivo y solo logró acabar con la parte superior del monumento. “Pobre Nelson”, decían los irlandeses entre carcajadas. Varios hombres fueron detenidos pero ninguno fue condenado. Probablemente tampoco se tomarían muy en serio la investigación.

Columna de Nelson post-IRA

Aprovechando la situación, el Gobierno de Irlanda decidió quitar de una vez por todas los restos de aquel símbolo del poder británico. La decisión fue tomada con gran parte de los dublineses. Pero no sabía lo que se les venía encima, ahora tocaba decidir qué construir en su lugar…

Conscientes de que Dublín no contaba con un símbolo propio en la ciudad, el Gobierno decidió construir un monumento que sirviera para identificar la ciudad en el resto del mundo, igual que lo hacía la Torre Eiffel con París. Pero no sabían qué hacer. Lanzaron un concurso para decidir qué monumento se alzaría donde antes se encontraba la columna del británico Nelson. Creo que ya os iréis imaginando quién ganó…

Para sorpresa de todos, el proyecto ganador fue el de The Spire, un monumento dedicado a la luz, diseñado por Ian Richie. Esta espiga de 120 metros de alto tuvo el rechazo de la población desde el primer momento. No entendían cómo, de todos proyectos presentados, podía haber ganado el más espantoso y el que menos encajaba con el estilo de la ciudad. Además, por su ya fuera poco… ¿Sabéis de dónde era Ian Richie? ¡Exacto! ¡Británico! Eso fue un doble win en toda regla…

The Spire de Dublín

Los habitantes de Dublín no han tenido más remedio que aprender a convivir con esta horrible (y gigantesca) escultura. No obstante, no faltan burlas sobre esta construcción que pretendía convertirse en el símbolo de la capital irlandesa. El nombre más utilizado para referirse a ella es el de The Fucking Spire, siempre acompañado de comentarios jocosos sobre su forma fálica y su origen británico. Y es que, a pesar de todo, Irlanda es un país con muchísimo sentido del humor.

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